Muchas personas creen que el problema es el colchón.
Pero en realidad, muchas veces el responsable es la almohada.
Durante la noche pasamos entre 6 y 8 horas apoyando la cabeza.
Si la posición no es correcta, el cuello puede quedar en una postura poco natural durante horas.
Esto puede provocar:
• tensión cervical
• rigidez al despertar
• dolor de cuello
• dolor de cabeza por la mañana
• mala calidad del sueño
La almohada cervical está diseñada para mantener la cabeza y el cuello en una posición más alineada con la columna.
De esta forma, los músculos pueden relajarse mientras duermes.
Porque dormir no es solo cerrar los ojos.
Es permitir que el cuerpo descanse de verdad.