La posición del cuello durante el sueño es más importante de lo que parece.
Cuando la cabeza queda demasiado alta, demasiado baja o inclinada, la columna cervical pierde su alineación natural.
Esto obliga a los músculos del cuello a trabajar durante la noche en lugar de relajarse.
Con el tiempo pueden aparecer molestias como:
• tensión cervical
• presión en los hombros
• sueño poco reparador
• sensación de rigidez al despertar
Las almohadas cervicales están diseñadas con una forma ergonómica que ayuda a mantener la cabeza y el cuello en una posición más natural.
El objetivo es simple:
reducir la presión en la zona cervical y permitir que el cuerpo descanse en una postura más equilibrada.
A veces, dormir mejor empieza por algo tan simple como la forma de la almohada.